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viernes, 14 de agosto de 2015

Desenmascarando al estafador

Puse un anuncio en un par de páginas de anuncios clasificados en Internet. Decía que buscaba casa de vacaciones para alquilar, preferiblemente en Peñíscola, y algunas características más que deseaba tuviera la vivienda, fechas que me interesaban, etc. También puse (craso error) cuánto estaba dispuesto a pagar: hasta 600€ la semana y hasta 1000€ la quincena.

Aunque mi intención era honesta, sabia que el anuncio, mencionando cantidades, podía ser atractivo para aprovechados y estafadores, así que tenía que andar con cuidado.

Nada más colgar el anuncio me llega una oferta por whatsapp. A continuación pongo el texto que nos intercambiamos. Los que hemos alquilado otras veces (por teléfono, generalmente) sabemos que la conversación no transcurriría así en caso de un arrendador honesto. Pero quizá lo que más me dio la pista del intento de estafa fue que el teléfono no empezaba por +34 como cualquiera de España, aunque el estafador me dio una astuta explicación que podría haber colado con otra persona más ingenua. Yo, de hecho, tampoco la descarté como válida en un primer momento, aunque la puse en "cuarentena mental" a falta de comprobar otros extremos del "vendedor", como diré más abajo.


He aquí el texto:
(he corregido algunas faltas de puntuación del vendedor para que se entienda mejor el sentido de cada frase. También he separado las frases con líneas en blanco para facilitar la lectura).

dom, ago 9, 2015, 22:12 - ‪+32 465 86 28 64‬: Buenas noches soy propietario particular tengo y alquilo apto [=apartamento] de tres dormitorios con dos baños en primera línea de playa en peñiscola en avenida papa luna 30 complejo albatros con aire acondicionado wifi piscina parking privado

dom, ago 9, 2015, 22:13 - ‪+32 465 86 28 64‬: Solo tengo libre del 23 al 31 de agosto

dom, ago 9, 2015, 22:13 - ‪+32 465 86 28 64‬: Precio 700

dom, ago 9, 2015, 22:16 - ‪+32 465 86 28 64‬: IMG-20150809-WA0002.jpg (archivo adjuntado)

dom, ago 9, 2015, 22:16 - ‪+32 465 86 28 64: IMG-20150809-WA0003.jpg (archivo adjuntado)

dom, ago 9, 2015, 22:16 - +32 465 86 28 64‬: IMG-20150809-WA0004.jpg (archivo adjuntado)

dom, ago 9, 2015, 22:16 - ‪+32 465 86 28 64‬: IMG-20150809-WA0005.jpg (archivo adjuntado)

dom, ago 9, 2015, 22:16 - ‪+32 465 86 28 64: IMG-20150809-WA0006.jpg (archivo adjuntado)

dom, ago 9, 2015, 22:16 - ‪+32 465 86 28 64‬: IMG-20150809-WA0007.jpg (archivo adjuntado)

dom, ago 9, 2015, 22:16 - ‪+32 465 86 28 64: IMG-20150809-WA0008.jpg (archivo adjuntado)

dom, ago 9, 2015, 22:16 - ‪+32 465 86 28 64‬: IMG-20150809-WA0009.jpg (archivo adjuntado)

dom, ago 9, 2015, 22:16 - +32 465 86 28 64: IMG-20150809-WA0010.jpg (archivo adjuntado)

dom, ago 9, 2015, 22:16 - Yo: Luego te llamo, que ahora me viene mal.

dom, ago 9, 2015, 22:17 - ‪+32 465 86 28 64‬: De donde sois

dom, ago 9, 2015, 22:17 - Yo : Burgos.

dom, ago 9, 2015, 22:17 - ‪+32 465 86 28 64‬: Pues bien [se refiere a que le llame luego]

dom, ago 9, 2015, 22:17 - Yo : [símbolo pulgar hacia arriba]

dom, ago 9, 2015, 22:19 - +32 465 86 28 64‬: Me llamo jesus de benicarlo a 5 kilómetros de peñiscola

dom, ago 9, 2015, 22:37 - Yo : Estoy cogiendo el autobús. Cuando llegue a casa veo las fotos y te llamo.

dom, ago 9, 2015, 22:38 - Yo : Ese número no es de España.¿?

dom, ago 9, 2015, 22:39 - ‪+32 465 86 28 64: IMG-20150809-WA0001.jpg (archivo adjuntado)


dom, ago 9, 2015, 22:39 - ‪+32 465 86 28 64: De mi locutorio


dom, ago 9, 2015, 23:30 - +32 465 86 28 64‬: Buenas. ¿Estás?


dom, ago 9, 2015, 23:35 - Yo : ¿te puedo llamar a ese número 900? [Me refiero al que aparece en la imagen que me ha enviado con los datos de su supuesto locutorio].


dom, ago 9, 2015, 23:36 - ‪+32 465 86 28 64: No


dom, ago 9, 2015, 23:36 - ‪+32 465 86 28 64: A este


dom, ago 9, 2015, 23:37 - Yo : ¿Porqué no?


dom, ago 9, 2015, 23:37 - ‪+32 465 86 28 64‬: Es número de información general de western unión


dom, ago 9, 2015, 23:38 - ‪+32 465 86 28 64‬: No es el número del locutorio


dom, ago 9, 2015, 23:38 - ‪+32 465 86 28 64‬: Mi numero es 0032465862864


dom, ago 9, 2015, 23:38 - Yo : Este es de Bélgica.


dom, ago 9, 2015, 23:39 - ‪+32 465 86 28 64‬: Ya porque la empresa de telecomunicaciones que me da el servicio es hispano belga


dom, ago 9, 2015, 23:39 - ‪+32 465 86 28 64‬: Pero esto es benicarlo


dom, ago 9, 2015, 23:40 - Yo : Las fotos tienen muy poca calidad.


dom, ago 9, 2015, 23:41 - ‪+32 465 86 28 64‬: Pues el móvil la camara es de 8 mpx


dom, ago 9, 2015, 23:50 - Yo : tengo un amigo veraneando en Peñíscola y me dice que puede ir al locutorio para quedar contigo y que le enseñes la casa porque en las fotos no se ve bien.


dom, ago 9, 2015, 23:59 - ‪+32 465 86 28 64‬: Antes tengo que pedirle permiso al inquilo que esta ahora


lun, ago 10, 2015, 0:02 - Yo : Vale. Cuando tengas el permiso me dices.


lun, ago 10, 2015, 0:03 - ‪+32 465 86 28 64: Solo trato con usted no con amigos


lun, ago 10, 2015, 0:03 Yo - ‪+32 465 86 28 64‬: Buenas noches


En esta conversación se observan algunas características que quiero comentar porque pueden servir para descubrir a otros estafadores.

En primer lugar, la casa que me ofrece es de lo mejor que uno puede encontrar en Peñíscola y se ajusta perfectamente a lo que yo pedía en mi anuncio. Así capta mi atención y consigue que yo mantenga el interés.

El precio es un poco alto, pero no tanto como para desanimarme a pelear por ello. No hay que espantar a la víctima (yo) con un precio desorbitado.

Me llama la atención el número de teléfono. No es un número de España (tendría que empezar por +34).

Me dice que me llama desde su locutorio y me manda una imagen de un locutorio que se anuncia en Internet, supuestamente de su propiedad.

Mientras viajo en autobús a mi casa, busco información del nombre que aparece en la imagen ("locutorio Ghani") y me salen varios enlaces con un nombre extranjero de persona en común todos ellos. En ningún caso aparece "Jesús".

Ya empiezo a sospechar (aparte de eso, los locutorios siempre me han parecido lugares muy proclives a actividades poco claras).

Cuando llego a casa le pregunto si le puedo llamar al número gratuito (un 900xxxxxx) que aparece en la imagen. Me dice que no, sólo puedo llamarle al número que empieza por +32.

Mis sospechas se incrementan porque de la imagen se desprende bastante claramente que el teléfono 900xxxxxx es el del locutorio y no tiene nada que ver con Wertern Union, como él afirma.

Busco ese prefijo en Internet y me sale que es de Bélgica. Cuando se lo hago notar me responde con una EXPLICACIÓN TÉCNICA que yo no puedo ni quiero discutir, aunque me suena muy raro.

(Las explicaciones técnicas son un indicio de fraude, porque hoy día la tecnología no deja de sorprendernos y nos tragamos casi cualquier cosa que nos cuenten, por muy increíble que parezca).

El sujeto me pide 700€. Esto es más de lo que yo ofrezco pero al hacerlo él así obtiene ciertas ventajas.

En primer lugar, yo puedo aceptar porque sabe que dispongo de presupuesto hasta 1000€ (aunque lo reservo para la quincena sabe que puedo tirar de ellos, pues pertenecen al capítulo vacaciones), con lo cual ya eleva un poco sus futuras posibles ganancias sobre lo que ofrecía yo.

En segundo lugar, le permitirá realizar una rebaja si yo intento regatear.

En tercer lugar, hace más creíble su impostura, ya que es muy raro encontrar lo que uno quiere por el precio que uno quiere pagar. Si me hubiera ofrecido la casa por 600€ la semana (lo que yo ofrecía) habría sido muy sospechoso.

Por otro lado, me ofrece sólo una semana. Esto también juega a favor de su credibilidad porque es una limitación, algo con lo que tenemos que lidiar habitualmente en la vida. Pero él sabe que está dentro de mis expectativas y que esa semana la tengo libre porque yo había mencionado la posibilidad de una quincena en mi anuncio.

Tendemos a creer que un estafador nos intentará sacar todo nuestro dinero (y lo hará si le dejamos), pero ellos saben que es mejor el 30% sin levantar sospechas que el 100% de nada si asustan a la víctima y hacen que huya.

Otra información vital para el estafador: ¿De dónde sois? (Porque si sois de cerca de Peñíscola podéis hacer algunas comprobaciones y se me cae el chiringuito. En ese caso no merecería la pena el esfuerzo de seguir con el engaño. A los estafadores no les gusta precisamente el trabajar ni perder el tiempo).

Se presenta con un nombre muy español (Jesús) y dice que es de Benicarló, a 5 km de Peñíscola.

Su identidad no se puede comprobar, pero cualquiera sabe que Benicarló es una población cercana a Peñíscola. Es un dato tonto, pero que da confianza a la víctima al reconocerlo como algo sabido.

El estafador (en general) se dirige al corazón de la víctima, ofreciendo algo que esta anhela. Pero sabe que no puede descuidar la mente de la víctima, así que le proporciona datos tontos que al cerebro de la víctima le producen la falsa sensación de que está al control de la situación.
De esta forma es más fácil que la víctima no se dé cuenta de las posibles contradicciones que puede (y suele) haber en el discurso del estafador.

El anzuelo está muy bien echado. Sólo hay que esperar a que pique el pez (yo). La desesperación del pez por encontrar algo juega a su favor.

Como ya dije, yo tenía mis sospechas desde el principio. Ahora explicaré en que me basaba para desconfiar.

EL PRECIO.

El precio es un poco alto para mis expectativas, pero INMENSAMENTE BAJO para lo que piden por algo así en la zona que me dice.

Antes de poner mi anuncio yo ya había visto y consultado muchos anuncios en Internet y sabía aproximadamente los precios de cada zona. Eso era una información valiosa en este caso.

Además, un apartamento en esa zona, a estas alturas de agosto sería casi imposible de encontrar, incluso aceptando pagar el precio que piden o más. ¿Y él lo tiene libre? Lagarto, lagarto...


EL TELÉFONO.

Hay que tener en cuenta que me está llamando con un móvil (whatsapp), mientras que la línea que le puede (muy improbablemente) dar esa empresa hispano-belga es de cable, es decir, terrestre y, por tanto, fija. Luego, no me está respondiendo a porqué yo veo un prefijo de Bélgica en su número de whatsapp, que es necesariamente un móvil. (Un número de móvil NO español, por cierto, usándolo seguramente con wifi en Bélgica, aunque en aquél momento no me di cuenta de que el número de móvil tampoco era español).

A eso se añade que el dueño de un locutorio tendrá, supuestamente, mejores tarifas que el resto de los mortales y podría, mejor que otros, llamarme directamente al móvil, cosa que no hace. En vez de llamarme él, que es lo que haría cualquier propietario que desea alquilar y tiene un locutorio, acepta que le llame yo, aunque finalmente no lo hago.

(En cambio, si está en Bélgica, la llamada le saldría cara, así que usa whatsapp. Esto es otra pista para desconfiar).

¿Compañía hispano-belga? Nunca he oído hablar de tal cosa. La única compañía telefónica española de la que he oído hablar es Movistar. ¿No es un poco raro? Vodafone y Orange son extranjeras.

¿Compañía hispano-belga? Muy bien, pero en España operará con prefijo español, +34.

LAS FOTOS

El estafador me manda unas fotos de muy baja calidad (de 3 a 5 kb cada una). Sospecho que puede haberlas cogido de Internet, así como el texto del mensaje.

Se lo hago notar de forma discreta (sin mencionar, por educación, mis sospechas) y, en vez de mandarme unas fotos buenas, que cualquier propietario tiene en abundancia de su propia vivienda, me sale con que su cámara tiene 8 megapixels. Es una salida de patabanco ya que no puede aportar otra respuesta mejor.

Obsérvese que acude OTRA VEZ a una CARACTERÍSTICA TÉCNICA para justificar algo, aunque aquí la usa mal ya que unas fotos de 8 Mpx tendrían muchísimo detalle y ocuparían mucho, al contrario de las que me manda.

Tal vez espera que yo le disculpe pensando que no sabe configurar la cámara del móvil y por eso hace fotos de tan baja resolución. Es decir, el estafador inspirando lástima a la víctima para tenerla más a su favor y desprevenida.

Pero... ¡un momento! Aunque se van popularizando, tampoco es frecuente que un móvil tenga una cámara de 8 megapíxeles reales. Un indicio también sospechoso.

Yo no voy a discutir nada de esto con él. Sé que un arrendador honesto con unas malas fotos intentaría conseguir otras mejores, aunque tenga que seguir la conversación el día siguiente.  

Un estafador tiene prisa por cerrar el negocio. Pero disimula y juega con las prisas de la víctima que no quiere perder lo que parece a todas luces un chollo. Así que ni se molesta en proponer conseguir otras fotos mejores, como haría un arrendador honesto.

De modo que aquí hay otra pista. No se comporta como yo esperaría de un arrendador normal.

Y una pista más (siempre que pensemos fríamente durante la conversación): ¿no tiene las fotos colgadas en algún sitio de Internet con más información sobre la vivienda? Pues parece que no, porque lo lógico sería que me hubiera mandado un enlace a ese sitio web, y no las fotos una por una...

EL CONTACTO PERSONAL

Mi esposa me sugiere, para desenmascarar definitivamente al impostor, que le proponga una cita con alguien que conozco en Peñíscola (por consiguiente, cerca de Benicarló, donde dice vivir) para que vea por nosotros la vivienda.

Es una idea buenísima, la prueba definitiva: ¿Estás en Bélgica o en Benicarló? ¿Eres quien dices ser?...

Antes de proponérselo pasan unos minutos que él puede interpretar (más tarde) como que he llamado a ese alguien conocido.

Su primera respuesta es MUY BUENA: necesita el permiso del actual inquilino. Totalmente lógico.

Entonces yo le digo que consiga ese permiso y que me avise.

Ahí se da cuenta de que puedo esperar (recordemos que el estafador siempre querrá cerrar el trato cuanto antes) y, hasta cierto punto, de que mi propuesta va en serio. No soy el tipo de víctima que le interesa.

Así que su posición se ha vuelto insostenible  pero aún le queda una baza que jugar. En un giro de tono que lo dice todo, lanza su última carta: “yo sólo trato con usted, no con amigos. Buenas noches”.

Ese "Buenas noches" no es casualidad ni educación sino que está totalmente calculado, pues contiene una gran carga emocional, un mensaje de ruptura que va directamente a la emotividad de la víctima. Es como decir: "ahí te quedas, has perdido una gran oportunidad". Y, ¿quién querría perder una gran oportunidad?.

Ahí yo, como cliente, tengo dos opciones:

A)  creer que se me escapa un chollo y rectificar, aceptando su órdago y renunciando a ver la casa, con lo cual él me ha descubierto en una situación de debilidad (la casa me corre prisa o la codicia me ciega por lo que parece una bicoca) y ahora estoy totalmente a su merced.

ó...

B)  actuar racionalmente y mantener mi postura de no llegar a ningún trato sin ver la vivienda (por persona interpuesta). Y exigiendo posteriormente otras garantías que un estafador no aceptaría o no podría cumplir.

Con su respuesta ya no quedaba ninguna duda de que era un estafador, así que ni le contesto después su despedida.

Mi esposa y yo nos miramos sonrientes y triunfantes. Hemos averiguado que era un estafador y hemos ganado la partida de ajedrez que jugábamos con él.

Por desgracia, no podemos ir más lejos, ya que se aprovecha de estar en otro país y perseguirle sería muy difícil, si no imposible, por razones legales y judiciales.

Para él, retirarse de la partida no supone un gran problema. Apenas ha perdido unos escasos minutos conmigo. Y no le va a faltar clientela. Hay miles de desgraciados incautos esperando para ser engañados...

CÓMO HABRÍA SEGUIDO LA PARTIDA

¿Qué habría pasado si yo acepto llegar a un trato sin ver la casa?

Tengo muy claro lo que ocurriría:

me habría pedido que le hiciera una transferencia por Western Union, una modalidad de envío de dinero que no deja rastro del que lo recibe. De esta forma, la estafa se habría consumado.

Para acceder al subconsciente de la víctima (yo) me había mandado al principio esa imagen con los datos del locutorio y, aparentemente de forma casual, el anagrama de Western Union incluido en él.

IMG-20150809-WA0001.jpg

“Al ser su locutorio un lugar de transferencias por Western Union, es lógico que me pida que se lo envíe por ese mismo sistema”, pensaría un incauto cliente, sin saber que está mandando su dinero a alguien que lo cobrará en Bélgica, no en Benicarló, y del que nunca sabrá nada más.

Para evitar sospechas, tal vez me habría pedido una señal, digamos 200€ ó 250€, a modo de fianza, y el resto a la entrega de las llaves en el locutorio (entrega que nunca se produciría, por supuesto). Esta es la forma habitual de proceder cuando se alquila una casa: algo por adelantado y el resto a la entrega de las llaves.

Y,  jugada maestra: puedes enviar el dinero con el móvil (ver la imagen). De esta forma puede exigirte que lo hagas efectivo ya porque si esperas a mañana buscará a otro y perderás el chollo. (En realidad, él sabe que si esperas a mañana puedes consultar con otras personas y echarte atrás).

Y así se cierra la trampa sobre la víctima y el negocio (la estafa) se acaba en una única sesión, como les gusta a los estafadores que ocurra.

Por cierto, al ser una cantidad menor de 400€ no es delito en España, sino “falta” y, por lo tanto, mucho menos punible y mucho más difícil de interesar su persecución a las autoridades.

No ignores que además el móvil con el que te contactó puede ser robado y deshacerse pronto de él.

EL FINAL

Después de pagar los 250€ (y perderlos, aunque tú todavía no lo sabes), preparas el equipaje, con todo lo que eso supone, y te pones en carretera. Haces casi 700 km (o más, dependiendo de tu origen) para llegar a un locutorio donde te dirán que ellos no tienen ninguna llave que darte y que ya eres el enésimo que va preguntando lo mismo.

Ahí te das cuenta de que has sufrido una estafa. La cara de tonto que se te queda es de antología.

Tienes a toda la familia, incluida suegra, y hasta el perro, en el coche, achicharrados de calor, esperando a que vuelvas con las llaves para conocer ese chollo de vivienda que has conseguido por internet…

Pero no existe la tal vivienda, al menos no para ti. Tienes que decírselo a todos ellos y te mueres de vergüenza por parecer tan estúpido. Más tarde lo sabrá toda la familia. ¡Horror!

Así que tenéis que alojaros en un hotel (carísimo, por ser temporada alta), suponiendo que encontréis habitaciones libres en alguno, para descansar y ganar algo de tiempo mientras que pensáis qué hacer, si volveros a vuestra tierra o gastaros un dineral pasando unos días en el hotel. Encontrar una casa para “ya”, en esos momentos, es una tarea casi imposible.

CONSEJOS:

  • Nadie da duros a cuatro pesetas.
  • No tomar decisiones precipitadas. Meditarlas con la almohada y consultar con personas de la familia y amigos de confianza. Ojo con los parientes y amigos que te llamen desconfiado: es tu dinero (y otras cosas) lo que te juegas.
  • Ante la urgencia del vendedor por cerrar el trato, siempre sospechar algo.
  • Buscar las contradicciones en el discurso y las respuestas que nos dé el presunto estafador o vendedor. Por eso es mejor consultarlo con la almohada: el subconsciente nos suele avisar de contradicciones que no son evidentes a nuestro consciente.
  • Preguntar y pedir aclaraciones de todo lo que se nos ocurra. Tratar de contrastar las respuestas con otras informaciones que podamos encontrar en internet o en otras fuentes fiables.
  • El estafador siempre tendrá explicaciones (incluso peregrinas) para todas las sospechas que le expongamos. Generalmente será una persona muy inteligente, astuta y experimentada, así que pongamos nuestra mente en guardia a la mínima sospecha.
  • Si nos llama desconfiados, mayor es su osadía y mayor debe ser la prevención. Ningún vendedor honesto se atreve a faltar al respeto a un cliente, por muy temeroso que este sea.
  • Usar algún medio de verificar fehacientemente la identidad del vendedor (contacto personal, a través de alguien de confianza, etc.). Esta suele ser “la prueba definitiva”, sin olvidar que nos pueden hacer llegar documentación falsa, etc.
  • No usar sistemas Western Union o similares para enviar dinero, ya que no dejan traza del que lo retira.


lunes, 4 de mayo de 2015

Reclamación a Autobuses ALSA y respuesta

Estoy sorprendido de que una reclamación que presenté hace unos días, esta misma semana, haya tenido una respuesta favorable y hayan aceptado mi petición de devolución del importe pagado. La respuesta de la compañía la copio al final de mi mensaje.

Hay que reconocer este buen hacer de la compañía, aunque también hay que tener en cuenta dos cosas:

1º) hace un año o así puse otra reclamación por los gastos de gestión que tuve que pagar al hacer la reserva desde un PC porque las máquinas expendedoras automáticas de la estación no funcionaban. A pesar de mis argumentos y de que la cantidad eran 1,15€, me rechazaron la reclamación.

2º) La cantidad que reclamaba y me devuelven en este caso es también pequeña (4,18€). Habría que ver si me habrían devuelto cantidades de 20€ o superiores, a pesar de que los argumentos fueran los mismos.

Hace unos días colgué aquí esta reclamación que había enviado por internet (en su página web) a la compañía de autobuses de línea ALSA:

Ayer domingo, 3 de mayo, sobre las 22:00 horas me dispuse a reservar un asiento en uno de sus autobuses de la línea Vitoria-Burgos. Para ello utilicé mi móvil.

El proceso, al igual que en la página web Alsa.es es bastante farragoso: si te equivocas en alguna tecla o selección es muy probable que acabes al comienzo del proceso , teniendo que volver a ingresar todos los datos que te pide el sistema.

Teniendo en cuenta esos avances y desesperantes retrocesos, conseguí realizar todos los pasos habituales y, cuando sólo faltaba pagar, el sistema rechazó mi tarjeta de crédito con el mensaje de que no aceptaba tarjetas extranjeras, o algo parecido.

Por si había cometido algún error al teclear el número de tarjeta o algún otro dato, procedí a introducir otra vez todos los datos de pago, con la misma tarjeta y con el mismo resultado.

Esta tarjeta es la PASS de Carrefour (MasterCard) y es con la que hago habitualmente mis pagos en Alsa.es cuando compro billetes por internet desde un PC (ustedes lo podrán comprobar en mis compras anteriores). Así que no entiendo porqué me la rechaza cuando intento utilizarla con el móvil.

Luego probé con otra tarjeta, una de débito de ING DIRECT, y me dio otro mensaje de error, esta vez distinto, en inglés (parece que el sistema no acepta «tarjetas extranjeras» pero sí que da los mensajes en un «idioma extranjero»).

Ante esta situación decidí volver a empezar todo el proceso desde el principio, es decir, indicando de nuevo el origen y destino del viaje, elegir la hora del viaje, etc. (todo lo cual es bastante horroroso, como ya dije antes).

Esta vez me dio un mensaje de que el proceso se había realizado correctamente, y noté que me llegaba un SMS al móvil, aunque no lo revisé inmediatamente.

Esta mañana, sobre las 9:00 horas, como no recordaba con seguridad si el autobús seleccionado partía a las 10:00 ó 10:30 horas, he consultado el SMS para confirmarlo. En ese momento me he dado cuenta de que el autobús que había seleccionado era el de las 8:30 horas (identificador 1***72) y, por tanto, ya lo había perdido. En todo caso, no era mi intención viajar en ese autobús.

No sé si fue un error del sistema o mío. En el supuesto de este último caso, entiendo que yo había seleccionado bien el horario la primera vez que conseguí completar el proceso y, por problemas del sistema informático (errores en el pago, con tarjetas en vigor y que uso habitualmente en todo tipo de pagos), no pude reservar el autobús que yo quería.

Es decir, el error (caso de que fuera mío) se habría cometido al reservar posteriormente y tener que pasar otra vez por todo el infernal proceso. Uno está tan harto de que se borren los datos y tener que volver a teclearlos (con la dificultad añadida de ser la pantalla de un móvil) que te pones nervioso y das por hecho que vas rellenando bien todas las pantallas, siendo más probable que elijas inadvertidamente mal algo como, en este caso, el horario.

(Se da la circunstancia de que el asiento que había reservado la primera vez, de pasillo y sin nadie en ventanilla, estaba ahora ocupado, el de al lado libre, como en la primera vez, y los de alrededor a esa mi primera elección aparecían con una distribución muy similar: casi todos los asientos de ventanilla reservados, con el asiento de al lado vacío, en la mayoría de los casos. Entendí que este asiento lo tenía marcado como «reservado» el sistema por mis intentos anteriores de comprar plaza en esa posición. Esto contribuyó a confundir un autobús por otro.

En la segunda elección elegí otro número de asiento donde había dos libres contiguos para estar más cómodo).

Es posible que en su sistema quede constancia de mis primeros intentos de comprar un billete en el autobús correcto.

En todo caso, creo que no es culpa mía el error, ya que tuve que repetir un engorroso proceso que estaba correctamente realizado.

Pueden comprobar que compré un nuevo billete en ventanilla para el autobús de las 10:30h con el identificador 1***2c, lo cual demuestra que no viajé en el primer autobús.

En el momento de la compra de este segundo billete planteé el problema habido y que ya les he referido más arriba. La señora de la ventanilla me remitió a poner una queja en la página web de Alsa.es, lo cual vengo a hacer mediante este escrito.

También pueden comprobar que soy miembro de familia numerosa (por las compras habituales de mis billetes) y de Busplus (por cierto, no me ha llegado la tarjeta que demuestra mi pertenencia a Busplus).

Además pueden comprobar que en el primer autobús, el del error, quedaban asientos libres (esto es casi seguro, pues había bastantes libres cuando realicé la reserva sobre las 22:27 horas de la noche anterior), por lo cual ese error no perjudicó a Alsa, ya que ningún pasajero se quedó sin billete, lo cual podría haber ocurrido de estar todas las plazas vendidas.

Por todas las razones expuestas solicito que se me abone el importe pagado (4,18€) en la misma tarjeta que usé para realizar el pago.

Reciban mis atentos saludos.

Respuesta de ALSA:

Estimado cliente:
Agradecerle el interés mostrado al contactar con nosotros, ya que esto nos ayuda a detectar errores y vacios en nuestra web y a corregirlos de forma inmediata, con lo que intentamos conseguir que día a día, los servicios que realizamos se adecuen más a la demanda de nuestros usuarios.
Informarle que el billete está anulado correctamente y el reembolso lo tiene a la misma tarjeta con la que se hizo el pago

Lamentando las molestias que esto le haya podido ocasionar, reciba un cordial saludo

María Garay

Servicio de atención al cliente ALSA
902.42.22.42
alsa@alsa.es





sábado, 22 de febrero de 2014

Comisiones por usar tarjetas de crédito y débito

Fuente: Yahoo
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Las comisiones de tarjetas enfrentan a consumidores y empresas con comercios


Madrid, 22 feb (EFE).- El límite que quiere establecer Europa a las comisiones interbancarias de los pagos con tarjetas de crédito y débito ha enfrentado a empresas de medios de pago y asociaciones de consumidores con los grandes comercios, que valoran de forma muy distinta su efecto sobre los bolsillos de los particulares.

La Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo (PE) mantuvo el jueves en el 0,3 % el tope propuesto por la Comisión para transacciones con tarjetas de crédito, en tanto que para las de débito se impuso un 0,2 % o un máximo de 7 céntimos de euro, la que sea más baja.
Estos topes, que entrarán en vigor previsiblemente en 2016, necesitan aún el visto bueno del pleno del PE y de los estados miembros, pero se han encontrado con el rechazo frontal de asociaciones de consumidores y empresas de medios de pago como VISA o Mastercard, en tanto que cuentan con el apoyo de las organizaciones de comerciantes.
En España, la Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros (ADICAE) lidera la oposición contra esta limitación de comisiones, ya que en su opinión ya ha quedado claro en aquellos países donde se han establecido estos límites -España, Australia o Estados Unidos- que los más perjudicados son los consumidores.

La bajada de tasas no beneficiará a los consumidores ni a los pequeños comerciantes, apunta ADICAE, que son los que sufrirían subidas de comisiones, en tanto que favorecerá al gran comercio y a la banca.

sábado, 16 de febrero de 2013

Usa las tarjetas de forma correcta



Tarjeta de crédito

Uno de los productos bancarios con el que más control y cuidado debe de emplearse es no obstante uno de los más estandarizados en su uso, ya que hablamos que más de un 70% de los clientes de las entidades financieras lo usan. Estamos hablando de las tarjetas, o lo que vulgarmente se conoce como el dinero de plástico.

Y debemos de tener cuidado por dos motivos: por un lado, porque muchas tarjetas explican su funcionamiento en letra pequeña y cuando sucede algo extraño las sorpresas no suelen ser agradables.
Y por otro, la generalización de este medio de pago en la última década ha hecho que proliferen muchos amigos de lo ajeno que ven en este medio una forma ideal para poder realizar un uso fraudulento de las mismas y, a fin de cuentas, robar al prójimo.
Por eso es conveniente que cuando seamos titulares de una tarjeta debamos de tener una serie de comportamientos en cuanto a su utilización que ayuden a que este producto sea realmente útil al que lo usa.

Puntos a tener en cuenta a la hora de contratar una tarjeta
  • Saber bien cuáles son las formas de pago que ofrece nuestra tarjeta: al contado, a crédito a fin de mes sin intereses o aplazamiento con intereses (o sin ellos en algunos casos). Saber esto, unido a que sabemos de cuánto van a ser nuestros ingresos mensuales, nos puede ayudar a tener una gestión más racional de lo que pagamos con la tarjeta y de cómo pagarlo.
  • Saber de antemano cual es el tipo de interés que vamos a pagar por el aplazamiento de una compra. Aunque hay tarjetas que no cobran muchos intereses por el aplazamiento, otras sí que lo hacen, con lo cual, en caso de optar por aplazar un pago a 12 meses, sin duda resulta más caro que el solicitar un préstamo a ese mismo plazo a la entidad.
  • Saber que seguros vinculados posee la tarjeta ya que en algunos casos las pérdidas de la misma y el uso fraudulento que se derive de ello puede que no sean cubiertos.
En definitiva, el siempre debemos conocer al detalle la letra pequeña que está en el contrato de nuestra tarjeta y que firmamos muchas veces sin fijarnos en lo que realmente estamos firmando.

Si lo que nos preocupa es en el uso de la misma, hay diferentes factores o comportamientos que debemos de tener en cuenta para garantizarnos un correcto uso de nuestra tarjeta.

Cómo usar bien la tarjeta
  • Por descontado, nunca guardar el PIN de nuestra tarjeta con ella. Que nos roben la tarjeta o se pierda es posible, pero por lo menos no facilitar el trabajo a quien la sustraiga o la encuentre.
  • Cuando se pague en un establecimiento, intentar que siempre se pase la tarjeta por el TPV delante de nosotros para evitar problemas con posibles clones que nos puedan realizar de nuestra tarjeta.
  • En la medida en la que se pueda, deberemos optar por emplear cajeros con puerta de cierre automático para evitar posibles robos o que alguien pueda ver nuestro PIN del cajero.
  • Si empleamos nuestra tarjeta para la realización de pagos de compras por Internet, que todas las que realicemos se hagan en webs que ofrezcan certificados de ‘Comercio Electrónico Seguro’, lo que garantiza que un posterior uso fraudulento de nuestra tarjeta derivado de la extracción de las claves a través de esa web será responsabilidad de ella y no de nosotros.
Ambas cosas, es decir, conocer nuestra tarjeta así como aprender comportamientos correctos de uso deberá de ser acompañado desde nuestro punto de vista de un control continuado del importe que llevamos pagado a través de ella.

Los descuidos con el uso de las tarjetas en cuanto a su uso y olvidar lo que ya se ha gastado con ella durante el mes solo llevan a apuros a final de mes cuando nos llega la cantidad que debemos de abonar a la entidad financiera, como pago único o fraccionado.

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COMENTARIOS:
Quiero añadir varias cosas desde el punto de vista de un consumidor combativo y, en lo posible, ahorrador.

En primer lugar, existen tarjetas de crédito y débito que no tienen comisión por emitirlas. Por esta razón, yo nunca pagaría al banco por tener una tarjeta. Un banco que te cobra por lo que otros ofrecen gratis, ya te está diciendo que son unos usureros. Cámbiate de banco. Por supuesto, te lo envolverán diciendo que además ofrecen otros servicios mejores que los demás y blablabla. No piques. Cámbiate de banco.

En segundo lugar, yo tengo varias tarjetas de crédito y débito (todas gratis) pero procuro no usarlas nunca para pagar en los establecimientos comerciales o de servicios.

¿Porqué? Como ya dije anteriormente en este blog, la extensión del uso de las tarjetas favorece principalmente a los bancos. Por eso tienen tanto interés en que las usemos a todo trapo. Por eso anuncian participaciones en sorteos y similares cuantas más veces las uses. Pero que no te engañen: las probabilidades de que te toque algo son despreciables de pequeñas que son.

Pero, si ellos ganan, ¿quien pierde?. Todos los demás. ¿Cómo? Con un incremento en los precios que el comerciante tiene que cargar para compensar el pago con tarjeta de muchos de sus clientes. Esa subida de precios afecta a todos los clientes, ya paguen con tarjeta o en efectivo, porque el precio va a ser el mismo.

Cada vez que pagas con tarjeta, un 2% (aproximadamente, porque dependerá de bancos) va directamente al bolsillo del banco. No va a favorecer al comerciante que te atiende y que arriesga su dinero (y tal vez hasta su casa) en su empresa, sino a unos señores que se ríen de todos nosotros, que nos aplastan con sus intereses, que nos engañan con productos financieros tóxicos, que desahucian a sus clientes después de haberles empujado irresponsablemente a pedir hipotecas 'hinchadas', que son rescatados con impuestos de nuestros bolsillos, que ponen y quitan políticos, que perdonan deudas a los partidos políticos, etc. Elementos que, después de hundir una economía y su propio banco, se van de rositas con indemnizaciones millonarias por contratos blindados. E inversores que pueden comprar acciones de tu banco desde cualquier punto del planeta y se enriquecen con tu 2% en los dividendos que reparte tu banco o VISA (American Express, etc.), llevándose la riqueza del país.

Las empresas VISA, American Express, Diner's Club, etc. tienen su cuartel general en Estados Unidos, así que allí van parte de los dividendos que tu banco saca cuando pagas con tarjeta. Tu banco también se queda con una parte, claro, que va a los bolsillos de sus directivos y, algo, al dividendo que da a los accionistas. Así funciona el tinglado que tienen montado.

Estas empresas multinacionales nunca podrán una tienda ni un cine en tu barrio. Conste que yo, aunque no esté en mi barrio, tampoco pago con tarjeta. Pago en efectivo. Incluso en MacDonalds (creo que ahora admiten tarjetas), aun siendo una multinacional americana, las pocas veces que voy, pago en efectivo.

Para lo único que uso las tarjetas (de débito), generalmente, es para sacar dinero de los cajeros automáticos, gratis, por supuesto. Y con ese efectivo pago en los comercios. ¿Un poco más de engorro? Sí, pero la causa lo merece. Y los pequeños empresarios también.

EXCEPCIÓN: Carrefour insiste mucho en que use su tarjeta PASS (Visa) incluso en su comercio. Y eso es lo que hago, pero sólo en su hiper y en su gasolinera. Cuando compro en su hipermercado, que son pocas veces, y cuando echo gasolina en su surtidor, que es casi siempre, pago con su tarjeta. En el primer caso me devuelven el 1% y en el segundo caso me devuelven el 8% (todo ello en un cheque-ahorro trimestral que tengo que gastar en su hiper).

Ojo a esas tarjetas de "te devuelven dinero". Por supuesto el banco no lo va a poner. Si te devuelven algo es porque primero se lo han quitado al comerciante, y en demasía, porque la parte del león se la quedan ellos. Si a ti te devuelven el 1%, al comerciante le habrán descontado el 2,5% ó el 3%.

¿Porqué promociona Carrefour la PASS? Supongo que por fidelizar a los clientes y hacerse publicidad, pero si tuvieran muchos como yo, no sé si les saldría a cuenta.

En cualquier caso, si pago con tarjeta, siempre procuro que sea lo menos posible y nunca aplazo ninguna parte de la cantidad que adeudo a fin de mes (la visa cuenta del día 20 al 19 del mes siguiente). Todo debe quedar liquidado a primeros de mes. Y no puede ser mucho, porque aún me tiene que quedar suficiente en la cuenta para pasar el mes que empieza.

OJO: no sería del todo honesto si no mencionara las ventajas de las tarjetas o, al menos, lo que nos hacen creer que son ventajas: tranquilidad y comodidad. El usuario puede estar tranquilo sin llevar (mucho) dinero metálico encima. Ante un atraco o robo, las tarjetas son de poca utilidad para el ladrón. Además, no tienes que ir al cajero a retirar dinero o, al menos, con tanta frecuencia.

Para el comerciante lo mismo: una vez está cobrada la operación, el dinero pasa directamente a su cuenta, donde supuestamente ningún ladrón se lo va a quitar (digo supuestamente porque los primeros ladrones son los bancos, pero en fin). Además, tampoco tiene que ir a ingresar el dinero a una entidad bancaria o, al menos, no llevar grandes cantidades, o ir con menos frecuencia porque el grueso de las ventas ya está ingresado en su cuenta (menos la 'mordida').

A cambio de estas ventajas, el inconveniente es, para el usuario, que es fácil pasarse de gastos, ya que no percibimos la salida de los billetes de nuestro bolsillo. Y una tonta y optimista ingenuidad nos hace pensar que el mes siguiente regularizaremos el balance negativo de este mes.

También existen muchos fraudes posibles con las tarjetas de pago, por no mencionar lo que es comercio por internet, que esto ya lo indica el artículo arriba copiado.

Para el comerciante, la comisión que le cobra el banco ya es una desventaja clara, aunque cuantificable. Creo que también les cobra el banco por el terminal que les deja para pasar las tarjetas.

Si eres de los que pagas en metálico y vas al cajero a retirar fondos, al ver el saldo y saber en qué día del mes estás, te haces una idea de cuánto te queda para el resto del mes. Si es poco, es probable que no hagas ciertos gastos de los que sabes que puedes prescindir o, al menos, pueden esperar mejores tiempos. Esa información te queda velada cuando usas tarjetas de crédito y/o débito para pagar los gastos ordinarios y/o extraordinarios. Y entonces viene el susto, como decía el artículo arriba copiado.

No lo olvides: "La Banca siempre gana" (y las finanzas son un gran casino). Que no te camelen.